14 oct. 2008

EL FIN DEL SUEÑO



Cuando el mar se vuelva sal pura
Los lagartos reptaran sobre cadáveres
Una lluvia de estrellas será el telón de fondo

Para escupir el polvo de lo que se ha olvidado

Cierro los ojos y puedo respirar el olvido
Disfrazados de piel ajena y besos fríos
Después del otoño viene la reconciliación
Aunque la piel ya este ausente

La vida desvía su rumbo a la vuelta de la esquina
El mar se desvanece como la arena en la playa
El cielo anuncia 20 años de oscuridad
Mientras la inocencia Débora su ultimó caramelo

El polvo lo devora todo entre los rincones
La lluvia es sorda y cae sin piedad
Sobre los cadáveres de antiguos bailarines
Solo la música el ritmo infinito del viento

Sangre sobre los viejos osos sagrados
El hielo cubre las hogueras que sobrevivieron
A la masacre de sueños mal hechos
En la hora en que todo se aquieta

Solo tu suave pie lo salvaría todo
Aunque ausente se dibuja en nubes
En los días de sol sobre los montes verdes
Miles de caballos cabalgan sobre el mar

El viejo soldado de las mil batallas
Hoy regresa a casa para encontrarla vacía
El viejo soldado de las mil muertes
Hoy regresa a su cuerpo para recuperar su alma.


Te escucho a través de la luz lunar
Tu murmullo es viento de estrellas
Organizando la danza de los mares
Para volver al origen matriz

Para volver al origen matriz
Organizo la danza de los mares
Junto al murmullo del viento estrellado
Hasta escuchar a través de la luz lunar

Hasta escuchar el viento estrellado
Canto al murmullo de la danza de los mares
Organizo el origen matriz
Para volver a través de la luz lunar

Para volver organizo un canto
A través del origen del viento lunar
El murmullo estrellado matriz
Hasta escuchar el volver de los mares

Te escucho viento de estrellas
A través de la danza estrellada
Tu murmullo da origen
A la organización de los mares

Luz lunar viento de estrellas
Escucho tu murmullo
Para volver a los mares
A través de la danza matriz
El origen organizo.


Atrapado en el círculo sin tiempo
El mundo gira a mí alrededor
Todo se mueve incesantemente
No puedo tocar nada a esta velocidad
Tus manos se despliegan en el horizonte
Como invitándome a la vida
Pero solo soy una sombra inerte
Atado al cemento de esta lapida
Tu mirada observa el infinito
Perdida en el transcurrir del tiempo
Ves imágenes que nadie mas ve
Y escuchas tu nombre a lo lejos
Caminas sobre arena de humo
Tus pasos traspasan el viento
Caminas pero no avanzas
El espacio es solo una ilusión
Escribes sobre hojas blancas
Hechas de lágrimas cristalizadas
Escribes con tinta de sangre
Sangre de animales sacrificados
Cantas la melodía infinita
La que tú solo puedes escuchar
Bailas el baile de las noches
Entre lirios acuáticos y sal
No te conmueve el frió de la noche
Ni la lluvia matinal
No te conmueve el ruido de la vida
Ni el maldito calor infernal
Eres transparente como un velo
Y tus movimientos los controla el viento
Tus manos se extienden hacia mí
Y me invitas a volar hacia el mar
La lluvia de la tarde diluye tu imagen
Para confundirte con las mil gotas
Eres lágrimas de vida convertidas en sal.


Vamos a construir silencios
Para apagar mi llanto
Que el segundo de nuestro encuentro
Sea una eternidad
La lucha comienza a nivel espiritual
Y empiezo a ver la luz
Tus ojos son ventanas de luz
Yo aun soy un gusano
Retorciéndose en el suelo
Tu presencia ignorara mi metamorfosis
Me empiezan a crecer alas de polvo
No soples tan fuerte por favor
No quiero volver a la tierra.

Las dimensiones se colapsan
En este preciso momento
Cuando las horas resbalan
Del reloj de pared
Y el azúcar reposa en el fondo
De la taza de café
Los sonidos se funden
En un solo timbre también

Mil mariposas se estrellan
En el cristal de la ventana
Mil recuerdos se arremolinan
Entre los sueños
Mil estrellas se desploman
En esta noche luminosa
Mil palabras ahogadas
En este profundo silencio


Cada día dibuja una decepción al amanecer
Cuando las flores han llegado tarde para su entrega
Mis manos se abren a la ausencia de lo amado
Para atrapar el tiempo que duraron los besos tibios
Cada atardecer presagia una muerte entre el polvo
Cuando los suspiros han quedado atrapados entre los dientes
Mis brazos se levantan a la suplica de los días
Para alcanzar los sueños que se evaporan al sol


Escupir palabras
A través de las cosas
Escupir las cosas
A través de las palabras
Las cosas nos escupen
Las palabras nos escupen
Saliva y sangre
Las cosas sangran
Las palabras sangran
Las palabras dibujan
Las cosas en sangre
Las cosas dibujan
Las palabras en sangre
La sangre engendra
Palabras y cosas
La saliva lo contamina todo
La palabra purifica todo
Las palabras a través de la sangre
Lo crean todo
La palabra engendra palabras
Y les da vida a las cosas
Sin la palabra las cosas ya no existen
La palabra les da vida a las cosas.


Los días se diluyen entre mis dedos
Se escapan como pequeños pajarillos
Cada mañana por las ventanas de esta prisión
El tiempo
Silencioso asesino
Que no perdona nada
A veces se muestra gentil
Pero al final resulta ser ese maldito verdugo
Sin piedad
Sordo
Sin edad
La hoja a punto de caer de su rama
Frágil baile con el viento
La hoja cayendo de su rama
Estrepitoso viaje hacia la tierra
Hacia la nada
Destino de todo lo vivo.

El fin del sueño
Es cuando no se escribe
Y mucho menos se lee
Réquiem por la modernidad

Algunos dinosaurios
Siguen respirando
Ahora inhalan nuestra peste
Y creen entendernos

El viaje ha terminado
Hay por construir otra realidad
¿Pero para que construir?
El mismo nihilismo es utopía
Y los sueños realidad

Dejamos a los dioses de la tierra
Que se mueran revolcados en ella
A nosotros nos espera otro destino
Y eso ¡tú lo sabes!
Te transpiro en mis sueños
Sobre las noches calurosas
Bebemos la muerte en elixires
Que nos ofrendan los extraños
Fingimos ser algo
Que alguna vez soñamos
En un obscura noche
Caminamos algunas calles
Juntas al lado del temor
Siempre fuimos los mismos
Cada instante alguien distinto
Hasta terminar asesinándonos
El uno al otro
Te visto de hojas secas
y bailamos al viento
Tu sonrisa que traga luz
Para escupirla por los ojos
Formamos murallas de humo
Y nunca nos imaginamos
Atrapados en ellas
Hoy tú sombra tan pesada
Como mis palabras
Dibujan laberintos de olvido
En donde matamos al gran Minotauro.

Apuntalas las ansias de huida
Es media noche y el ruido No cesa
Tus palabras resbalan aun
En estas paredes grises
Inundando los huecos de la memoria
Con alcohol
Para despertar el día de mañana
Como si nada hubiera pasado
Es media noche y el ruido no cesa
Las cenizas del tabaco
Mezcladas con saliva y lágrimas de asilos
La pintura sobre la pared
Llenando el vació en contrapunto
Música de hombres bailando
Hasta el fin del tiempo
En lo alto de montaña ala luz de la luna
Su centro se eleva hasta nuestros huesos
Para saludar al gran padre Dionisos
En sagrado liquido
Intoxicando nuestra razón
Perturbando nuestros sentidos
Para no recordar a nuestra asesina
Oculta en los pliegues de la noche
Bendita madre que nos amamantas
A nosotros los miserable
Con tu rió de estrellas
Que sabe a sexo de mujer
Dulce y amargo a la vez
Divino néctar que nos embriaga
Antes de la cúpula
Para despertar
En forma de cerdos revolcados
En nuestro propio excremento
Somos la mala digestión
De nuestro dios
Su último arrepentimiento
Antes de haber reventado
En ríos de sangre y odio
Antes de haber reventado
En plagas y pestes
De muerte de siglos


Tras de si los perros en meditación contesto el señor al doblar las hojas no podría inventar algo de que hablar junto a la casa es mas sencillo la imagen de la cloaca nunca con abundante relleno para hacer juego dejare caer algo a la puerta del museo el mas noble romano tomo la vaca por los cuerno por una vergüenza corporal lo que escribe sobre un rincón del trauma en su mente de todos los secretos lanzo un penacho de humo alrededor de la campana como se dijo antes de una hermosa tierra estando sus pies calzados en generosas hazañas a quien se conmovió a favor de la resurrección para sacarle de líos viviendo en diferentes sitios pasear por el país hacia la gloria de la claridad con calidas lagrimas en la misma dirección en una actitud estudiada que estaba la primera sentado en las rocas estaba.

Mi mujer es un fantasma vestido de seda
La noche son los senderos por recorrer
El espejo nunca refleja su imagen
Mi mujer es un vampiro disfrazado

Mis ganas son el dolor de muerte disfrazado
Respiro el aroma de los nardos de las velas
Mi sangre es un dulce café fluyente
Mis ideas no son más que vapor comprimido

Nuestra risa son lágrimas escupidas
Yo solo soy un marchito reflejo
Y todo lo que veo y todo lo que oigo
No es más que el eco de este dolor amortiguado


No hay nada real nada es cierto
Si acaso esta certeza de saberse incierto
Un viejo insecto recorre mis huesos
Tus caricias tus besos solo son sal

El mar resbala por los valles
Las nubes sumergidas vuelven en pares
Los árboles corren y se mueven de lugar
Para escapar de su propia sabia

Mis dedos sangran cuando resbalo
Por tus tibias sabanas de sueños
Mis huesos sangran cuando vuelo
Por tu dulce cuerpo de sal

Nadie espera un telegrama de dios
Nadie siente más esta tibia lluvia
Cuando tú me dices tu nombre en secreto
Y yo te respondo escupiendo en mis zapatos.


Esta noche cuando duermas
Voy a dibujar hermosos jardines para ti
Con grandes lagos llenos de patos
Mil veredas entre enormes cipreses para ti

Esta noche cuando duermas
Quiero aliviar tu dolor
En lo que dura el sueño

Dibujando hermosos jardines
Y componiendo dulces canciones
En lo que dura el sueño
Que la vida es un sueño
Del que no quisiéramos despertar jamás.


Nos sorprende el polvo sobre los muebles
Sobre la mesa el polvo que son palabras
Depositadas por el viento en complicidad
Con los días a espaldas de nuestra atención


Nos sorprende el agua estancada de las lluvias
Sobre los tejados a orillas de las banquetas
El agua que son los deseos mal gastados
En nuestro miserable egoísmo

Nos sorprende la vida atrapada en estos dias
Sobre los tejados sobre las cosas la vida que
Es las palabras olvidadas las pronunciadas
Y las jamás pronunciadas las imaginadas
Las que e dibujan con nuestros actos involuntarios
Las que bailan al ritmo de nuestros caprichos
Son las palabras que duermen soñando que son
Cuando tan solo sueños son.

Nos sorprende nuestra propia imagen reflejada
En los espejos en las cosas en las personas
En la soledad en el bullicio en lo que creemos ver
En lo percibimos como ajeno nuestra imagen que es palabra
Palabras que son sueños y sueños que no son más que ficción

Las palabras son nuestra imagen
Nuestra imagen es solo un sueño
Nuestro sueño es palabras
Palabras soñadas de imágenes que nunca son

Nos sorprende la vida cuando nos damos cuenta
Que somos solo sueños de imágenes generadas
Por la palabra.

Blanco mármol inerte en el tiempo las diáfana luz de los sueños proyectan entre tu formas el mas sublime incendio de voces espaciadas por la ciudad de los metros entretanto los horizontes sesgados ( oye, tu no deberías estar leyendo esto, no te pertenece…) por el temor al tiempo vuelven en remolinos asfixiantes de imágenes imperceptibles a los corruptos ojos del hombre que no sabe otra cosa que esperar el ultimó espacio de la espectacular caída de los rinocerontes ciegos de ansias por incubar los demonios esparciéndolos por los lagos que se entrelazan en un zigzagueante espesor oblicua que conlleva la ultima esperanza de los días por cambiar el armonioso espacio intocable de sueños esperanzado en una especie de escalafón oculto que pudiera esparcirse entre los mares de lo inagotables.

Como un hueso embarrado de sangre para un perro
Como una mujer ajena mostrándose para provocar
Como las cosas que posemos para no ser
Como esta vida que se dibuja para soñar

Te sumerges hasta el fondo de ese licor
Para extraer la esencia de la vida
Vomitas de tan aturdido y haces cosas
Tan asquerosas como tu propia carne

Hoteles de paso, sabanas sucias, podridas
Jabón barato, toallas como servilletas de papel
Una pequeña ventana que da a la calle y su trafico
Una mujer y otra y otra al amanecer

Un cigarro tras otro cigarro provocando lo ilegal
Litros de cerveza y licor y no sales por días
Tan solo para conseguir comida y carne fresca
Tibia y agridulce carne de orgía

Esa estampa sobre la pared apenas sostenida
Por un par de tachuelas la tolerancia de siempre
Las cortinas amarillentas y llenas de agujeros
Sabanas sucias, jabón barato y más mujeres

La vida es un hotel de paso, jabón barato
Y sabanas sucias, presencia clandestina,
Alcohol de contrabando, marihuana y Cervera hasta ahogarte
Un par de prostitutas y tu pecando ante los ojos de dios.

Quiebran los vientos la noche
Voces de oriente como lluvia de verano
El llanto del sol sobre la ciudad de concreto
Radiando suplicas al cielo
Oraciones de éter comprimiendo el aire
Hasta volverlo sal
Los rostros ocultos bajo las montañas
Ahora se dibujan en nubes que anuncian la tormenta
Lluvia de aves
Cae como sangre sobre los elegidos por Ala
El polvo aquietara los demonios a la hora del infierno
Polvo de sangre desde el inicio hasta el fin de los días
Solo las madres que nunca fueron
Podrán detener al demonio.

Asomarme a tu ventana de papel
Siete mil hormigas dibujando
Tu silueta en las noches de insomnio
La habitación inundada hasta los tobillos
De licor ámbar
Tus zapatos estacionados en un rincón
Cosas tan cotidianas como el cesto de basura
Repleto de hojas a medio escribir
A medio dibujar
La luna inundando la oscuridad
Con su brillo nacarado
Todos los objetos mudos
Inmóviles como esperando a ser usados
A ser penetrados por tu aroma de manzanilla
Para cobrar vida
Los libros guardando secretos
Mil historias escritas sobre sus hojas
Los cigarrillos apagados
Guardándose del fuego y de tu aliento
Las cenizas mezcladas con el polvo
Dentro del viejo cenicero metálico
Tu encendedor lo mismo que mi cuerpo
Esperando la fricción de tus dedos
De tus manos
De tu cuerpo todo
Para encender el fuego de la vida.

La miseria de la vida
Mierda en las cabezas
Extraviadas por engaños
Perdidas en los lugares
Todos anuncian la luz
Gente obscura del alma
Creen en el poder del dinero
Y se olvidan del espíritu
Sangre sobre mierda
Todos tras el oro falso
Falsas promesas de ajenos
Millones tras la fortuna
Que los débiles no sobrevivan
Aunque todos seamos débiles
El poderoso que domine
Sin dominarse aun así mismo
Las mujeres venden su cuerpo
Por hambre o por lujuria
Nadie vende lo que no les pertenece
Venden la tierra por pedazos
¿Quién es dueño de la tierra?
Cuantas vidas de niños cuesta un automóvil
Y todos deseamos tener uno
Ya no encontramos nuestro reflejo
Ni en espejos, ni en estanques, en nada
Nos venden nuestra vida empaquetada
Con el sello de una fabrica extraña
Hemos perdido la capacidad de pensar
…Al menos yo
De tanta mierda a mi alrededor.

Tus palabras de silencio
Desatan tempestades
En las noches de mi conciencia
Tú con tu silencio
Mandas construir monumentos
Para los mártires de la tierra
Haces tu que el silencio
De mi vaso de agua
Parezca un mar profundo
En donde ahogo mis palabras
Tu silencio transpira
Historias que los libros no quieren contar
Por temor a los dioses
Los dioses no saben del silencio
Porque sus pasos con cada vez mas ruidosos
Y perturban mis sueños
Nuestros sueños del silencio
Son siglos de civilización
Decadente y dispersa entre las palabras.


Hay signos mostrados en sueños
Imágenes a descifrar del otro lado
Lo que sucedió y a de suceder
En algún tiempo
Signos e imágenes personas
Palabras gestos
Sentimientos a descifrar entre sueños
Sueños sobre sueños
De lo que fue
De lo que será
De lo que pudo ser

Caravana fúnebre
El ataúd mostrando el cadáver
El cadáver mostrando el vientre
El vientre sellado por una moneda de oro
La niña que lo sella
El duelo de la madre
Caravana fúnebre
Sin destino
Duelo
Camisa negra
Cinturón delgado
Zapatos pequeños
Descalzo hasta el cementerio
El entierro
Incorporación en la caravana
El signo
El signo encontrado en un pedazo de papel
Frágil papel
El signo como sello
Sello de tinta sobre un pequeño papel
Delgado papel
Signo a descifrar.
Todos guardamos un dolor
Un dolor que solo nos pertenece a nosotros
A nadie más
Un dolor incompartible
Un dolor que nadie más podría comprender
En toda su esencia
Ese dolor que nos acompaña toda la vida
Hasta nuestra muerte un dolor mudo
Imperceptible a los demás
Un dolor de tan encarnado
Que impregna los mismos huesos
Aprendemos a vivir este con este dolor
Lo aceptamos
Le consagramos mil oraciones
Millones de silenciosas lágrimas
Es nuestro estigma
La herida que nunca sangra
Que derramamos día a día
La sal que comemos
La plegaria de cada noche
Este es nuestro dolor
Solo nuestro de nadie más
Dolor oculto mudo
Dolor que nos recuerda cada noche
Lo humano que somos
Lo fugases que somos
Lo frágiles que somos
Somos más de lo que mide nuestro cuerpo
Hacia el cielo
Hacia el horizonte
Somos lágrimas y sal
Sangre somos
Por las noches luz de luna
Al aura brilla de sol
Somos la lluvia en verano
Somos nuestro dolor oculto
El mismo que ofrendamos a nuestro dios
Todos guardamos un dolor
Un dolor que solo nos pertenece a nosotros
A nadie más
Bendito dolor que nos eleva
Por sobre todas las cosas
Mundanas y superficiales
Bendito dolor encarnado
En sangre y huesos
Lagrimas de sal
Dolor nuestro
Silencioso dolor que nos salva
Dolor mío
Mi dolor.


Te sueño en cedazos
Gajos de mandarina
Acurrucado bajo el temor
En una tinajita de agua

Tu sonrisa se refracta en el fondo
Los tacones de tus zapatillas
Tus pies descalzos
Y estos sueños desencajados

El dorado y afiebrado plástico
Modelando el sueño imposible
Hueco vació el aire ahí
Dentro de tus recuerdos

Las vibraciones de tu ser
Chocan con un calido beso húmedo beso
Beso de partículas indivisibles
Aun en esta espesa noche

El calor que evapora tu boca
Aliento mezcla de alcohol y hierba
Tu húmedo clítoris enrojecido
El calor que evapora tu vagina

La humedad desmorona nuestro lecho
Lluvia de polvo sobre nuestros desnudos
Asomas tu rostro a la ventana
Ves el mundo pasar bajo tu vista

No hay cortinas no hay vergüenza
No existe el arrepentimiento
Bajo las sabanas solo tu y yo
Tu cuerpo y yo mi cuerpo y tu.

Todas las cosas son transitorias
Uno solo va navegando sobre ellas
Mi transito es breve sobre mis vestidos
Pero mas breve aun
Es mi transito por este cuerpo
Las cosas:
Todas están muertas ya
Uno mismo esta muerto ya
Y no lo sabe
Un día despertamos
Y nos damos cuenta
De nuestra tragedia
Pero todo es inútil
El saber no mueve mucho las cosas
Y aveces tenemos que ceder en algo
Y este ceder nos va destruyendo
Poco a poco
Persona a persona
Cosa a cosa
Y aun así nos revelamos
Ante nuestro dios
Y nuestro destino
Sin embargo nada se mueve
Todo sigue en su sitio
Solo transitamos sobre las cosas.

Te estremeces entre sórdidas horas
Al amanecer de tibias quimeras
Tus senos tibios de leche
Tu entrepierna jugosa guayaba
La blancura de tu cuerpo
Extendida sobre la mañana
Aroma agridulce de orgía
Humedad después de la lluvia
Calor al apagar la hoguera
Cenizas de fuego pasado
Beber de tu néctar quisiera
Para borrar de mi mente el pasado
Desplomarme en tu valle florido
Descansar en tus carnes de tierra
Ser polvo tierra arena
Inundando las playas del tiempo
Mares de sangre
Sangre de fieras
Mezclada con semen y estiércol
Sal de sueños interrumpidos.
Mi sangré infectada de olvido
Brazas de fuego en círculos
¿Quien tiene la ultima palabra?
Tus instintos no tienen memoria
Arena de odio en un tubo de ensayos
Hasta el final de la noche
Difumina tu conciencia en este lapso
Talvez y la noche tenga razón
Nuestras noches dibujando holocaustos
Revuélveme mi desesperación
Nuestras pesadillas nos asfixian
Cuando el círculo se cierra
Vemos desplomarse helicópteros
Si pudiera esconder mi vergüenza
Es tu deseo quien nos vigila
La luna esta perfumando la noche
Las horas de desgastan
Buscando analogías
Para algo que a final de cuentas
No puede expresarse verbalmente
Nuestros cuerpos huyendo
De la miseria de la carne
Tanta redundancia
Para decir lo que no se puede
Con palabras ¡inútil pretensión!
A veces es necesario aprisionar las palabras
En pedazos de papel
Para que de algún modo trasciendan
Más allá del momento y el simple aliento
Que arrebatamos al momento.
Más allá de nuestros cuerpos
Se encuentra el lugar de nuestro destierro.
El infinito espacio
Que existe entre nuestros cuerpos
Y las cosas que tocamos
Las cosas que tocas con tus manos
Las cosas que tocas con tu mirada.
El infinito espacio
Que existe entre cada palabra.

La noche en que enterré a mis muertos
Lloro el cielo
El enorme pájaro voló como siempre
A mi tejado
Para cantarle a su pareja
Y la lluvia lo escucho
Desde mi ventana
Todo parece tan inmóvil
No pasa el tiempo
Ya es hora de volver
A recoger las hojas secas
Manchadas de lodo y de recuerdos
Nadie me dijo que el amor
También es soledad
Nadie me dijo que siempre
Lo que se ama es uno mismo
No entiendo
Amo lucho contra un deseo de posesión
Amo y muero de miedo
De terror por perder
Algo que no me pertenece.

Ensimismado en el absurdo
A tres metros de distancia
Y a simple vista
Veo los naufragios del ego

Días exquisitos
Al despertar de los días
Razón Axioma
Esperanza desgarrada
Suelta y olvidada
En tiernos suspiros

Decantando la soledad a gotas
Sobre nuestras rodillas
Sobre nuestros sueños

Mil hormigas
Creyendo que era yo

Somos ciegos de ciudad
Enclavados en monstruosas pesadillas
Claveles y espinas
A la hora de poder.

Decodificar la topología de nuestros días
A través de los gajos de una mandarina
Sumergidos en un vaso de aguardiente
Que hay que vaciar en un suspiro

Los sueños se interpretan en el desayuno
Como embarrados sobre una rebanada de pan
Para después ser humedecidos en un amargo café
Y poder decir lo que somos o lo que creemos ser

Al despertar te encuentras con el tibio cuerpo
De una desconocida una desconocida con la que
Llevas casi un año de tratar de olvidarte
A través de su sexo y sus carnosos labios

La saliva ajena expulsa demonios
Entre un vértigo que se vuelve deseo somnoliento
Al eyacular hasta la ultima gota de intimidad
Ésa que nos mantenía invictos hasta la muerte

Los granos de café esparcidos sobre la mesa
El cenicero hasta el tope un diario fragmentado
Un recuerdo desangrándose a través de la tinta
Una vieja fotografía hecha de luz

Todo un mar de palabras yo intentando pescar alguna
La mas propicia para la ocasión tal vez la mas
Acertada para el momento para nombrar lo que
Apenas se va dibujando a la luz solar que
Se filtra por la ventana y que nunca a sido la misma
Hay un silencio sepulcral afuera en la calle
Y el terror invade mi vigilia y me obliga
A perderme de nuevo en un profundo sueño.

Cuando el olvido nos invada
Construiremos países de papel
Sobre la tarde

Los recuerdos son naves
Dispuestas a surcar en la memoria
Los vientos son la nada en nuestro hastío
El tiempo camina de cunclillas
A espaldas de la razón

Eternos caminos de aventuras
Nuestros sueños también
En esta irrisoria tragedia
Disfrazada de vida

Cien avispas sobrevolando
El blanco de nuestra razón
Elefantes susurrando mentiras
Para seguir soñando

Cuando el olvido nos invada
Tal vez y ya sea tarde
Tarde para el amor y la muerte
Tarde para empezar el sueño.

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